Bajo la dirección de Alejandro González Iñárritu y escrita por Guillermo Arriaga, la película mexicana con gran reconocimiento internacional, Amores Perros (2000), va más allá de contar las historias aisladas de una serie de personajes inmersos en la tragedia del amor. El filme encuentra la manera de entrelazar todas las historias de una manera fascinante y sutil, el choque automovilístico es tan sólo una pequeña parte del bello tejido en pantalla.
Es probable que los elementos comunes que encontramos en todas las historias se encuentren allí como un tributo al gran director Krzysztof Kieslowski, mejor conocido por su majestuosa trilogía, Azul (1993), Blanco (1994) y Rojo (1994). En la trilogía es posible observar un evento desde la primera película y ver su culminación en la última película - dado que la trilogía son tres películas, tres historias relacionadas entre sí – por ejemplo, en Azul se observa a una viejecilla débil que intenta tirar una botella en un bote de basura, se le observa también en Blanco, pero es en Rojo en donde Valentine (Irène Jacob) ayuda a la viejecilla a depositar la botella. En Amores Perros ocurre algo similar con el póster publicitario de la fragancia, cuya portavoz es un personaje principal, Valeria.
Es probable que los elementos comunes que encontramos en todas las historias se encuentren allí como un tributo al gran director Krzysztof Kieslowski, mejor conocido por su majestuosa trilogía, Azul (1993), Blanco (1994) y Rojo (1994). En la trilogía es posible observar un evento desde la primera película y ver su culminación en la última película - dado que la trilogía son tres películas, tres historias relacionadas entre sí – por ejemplo, en Azul se observa a una viejecilla débil que intenta tirar una botella en un bote de basura, se le observa también en Blanco, pero es en Rojo en donde Valentine (Irène Jacob) ayuda a la viejecilla a depositar la botella. En Amores Perros ocurre algo similar con el póster publicitario de la fragancia, cuya portavoz es un personaje principal, Valeria.
En la historia Daniel y Valeria podemos observar que el departamento de Valeria tiene vista hacia un edificio en el que está colgado este póster con el fin de recordarle sus logros como modelo, después, observamos el momento en el que varios trabajadores quitan el póster – en la historia del “Chivo” – debido a la cancelación del contrato de Valeria, a causa de la pérdida de una pierna en el accidente automovilístico. Hay que tener en cuenta que estas no son escenas de fondo que ayudan a dar un tiempo específico a cierto acontecimiento – recurso utilizado en varios filmes -, estas escenas ocupan un lugar principal y poseen una carga simbólica por sí solas, no es fortuito que el póster de Valeria sea jalado hacia abajo con indiferencia al final de la película, cuando todas las historias han encontrado un desenlace trágico. Quentin Tarantino utilizó también una narración fragmentada en el inolvidable filme Pulp Fiction (Tiempos Violentos), esta narración incluso es mucho más elaborada de la que puede encontrarse en el trabajo de Iñárritu.
21 gramos, otro trabajo de la mancuerna Iñárritu – Arriaga, tiene una narración bastante similar: planos relacionados unos con otros que terminan por encontrarse. Hay que mencionar que 21 gramos tenía impregnado el recuerdo de Amores Perros, incluso podría decirse que el éxito de Amores Perros opacó a 21 gramos. Si se vieran todos los premios que ambos filmes obtuvieron, la respuesta podría ser desalentadora, la fórmula que una vez funcionara grandiosamente demuestra no servir para “secuelas”. 21 gramos, a pesar de la excelente actuación de Penn, no hace más que glorificar el sufrimiento de la vida mientras que en Amores Perros es posible encontrar un trasfondo.
21 gramos, otro trabajo de la mancuerna Iñárritu – Arriaga, tiene una narración bastante similar: planos relacionados unos con otros que terminan por encontrarse. Hay que mencionar que 21 gramos tenía impregnado el recuerdo de Amores Perros, incluso podría decirse que el éxito de Amores Perros opacó a 21 gramos. Si se vieran todos los premios que ambos filmes obtuvieron, la respuesta podría ser desalentadora, la fórmula que una vez funcionara grandiosamente demuestra no servir para “secuelas”. 21 gramos, a pesar de la excelente actuación de Penn, no hace más que glorificar el sufrimiento de la vida mientras que en Amores Perros es posible encontrar un trasfondo.
Amores Perros también tiene una interesante referencia literaria en la película, la primera vez que el “Chivo” lee el periódico, justo antes de leer la esquela de su ex - esposa, se encuentra la invitación a la presentación del libro Fragmentos de Amor Furtivo (1999), de Héctor Abad Faciolince. Esta novela tiene dos amantes como protagonistas, Rodrigo y Susana, inmersos en la ciudad de Colombia, retratada como un mundo violento y sin sentido en donde su amorío es lo único que les resguarda de la caótica realidad. Los paralelismos son evidentes, en la novela la protagonista lleva el nombre de Susana y la primera historia que la película presenta es la de Octavio y Susana, quienes también están inmersos en una ciudad catártica, una ciudad que se convierte también en personaje y que domina por completo los tres relatos, lamentablemente, en Amores Perros, la ciudad termina por devorarlos a todos.
Publicado en Cinemanía No. 121 Oct. 2006
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